El viernes pasado desmenuzamos las razones que han llevado a distintas compañías a salirse de las redes sociales, aduciendo desde la falta de medidas para evitar un daño en la salud mental de los jóvenes (en el caso de Lush) hasta la necesidad de darle a sus productos una dosis de misterio y mayor exclusividad (como Monocle o Bottega Veneta). Este movimiento “anti-social” aún está por verse si se extiende a más empresas en el futuro cercano, pero sirve para darse cuenta de que algo está pasando en Silicon Valley.
En esta línea, el creador de Twitter, Jack Dorsey, le ha quitado atención a la plataforma del pajarito para centrarse en las criptomonedas, lo que ha hecho preguntarse si la burbuja de las redes sociales finalmente reventará. Esto luego de que renunciara a su cargo en la compañía para irse a su otra empresa, Square, una compañía de pagos que actualmente vale casi tres veces la tasación bursátil de Twitter.
Aunque nunca se llegue a decir que Square creó una revolución o vetó a un presidente, como fue el caso de Twitter con Trump, al parecer Dorsey ha optado por seguir la plata más que los ideales: los fondos de inversión están metiendo recursos a chorros en las criptomonedas y las plataformas de pago, mientras que Twitter recién logró ser rentable en 2018 y sigue estando lejos de competir con Facebook, YouTube, WhatsApp, Instagram y TikTok, que tienen miles de millones de usuarios.
“La Generación Z ha ido apagando las plataformas principales. La descarga de Facebook e Instagram ha ido bajando. Tanto Twitter como Facebook han perdido terreno en materia de negocios debido a los cambios demográficos en la demanda. Al capitalizar el aumento del video-sharing, TikTok capturó un público mucho más joven que Facebook o Twitter”.
— Richard Seymour, autor de The Twittering Machine
La movida del creador de Twitter revela que algo está pasando en las redes sociales, con una nueva generación que no se muestra tan interesada por las plataformas principales y marcas que han comenzado a retirarse. ¿Cómo afectará esto la forma en que se relacionan las empresas y los consumidores, especialmente los más jóvenes? Probablemente la conversación se mueva a otras apps o soportes, pero también sea hora de analizar las formas en que se llega a las audiencias.
Instagram tendrá un botón parental
Tras los cuestionamientos por el poco resguardo hacia niños y adolescentes que llevó a Lush a retirarse de su plataforma, Instagram anunció que en marzo incluirá sus primeras herramientas de control parental, justo cuando crece la presión para que resguarden a los jóvenes de su contenido y su sobreuso. Tal como contamos en este newsletter, la app ha estado bajo presión desde que se filtraran documentos que demostraron que Meta sabía que Instagram hace que las niñas y adolescentes se sientan peor consigo mismas.
Adam Mosseri, CEO de la aplicación dentro de Meta, dijo que los padres podrán ver el tiempo que sus hijos pasan dentro de Instagram y a la vez podrán limitarlo. Además, podrán saber si sus hijos reportaron a alguien por violar las políticas de uso.
Más allá del control parental y de las medidas que están tomando —que de acuerdo a varios expertos llegan tarde—, todas las compañías deben considerar las implicancias éticas de la forma en que comunican y los efectos que tiene en el público al que se dirigen.
Usted no lo haga: echar a alguien por Zoom
Gran revuelo noticioso causó esta semana que el CEO de Better.com, una compañía de hipotecas, despidiera a nada menos que 900 empleados a través de una sola llamada de Zoom.
“Vengo con malas noticias”, dice en el video Vishal Garg, agregando que quienes estaban en esa llamada eran parte del desafortunado grupo que había sido despedido, con contratos terminados de forma inmediata. Aduciendo razones de eficiencia y productividad, el ejecutivo se atribuyó la decisión señalando que quería que lo escucharan de su parte.
Si bien Garg se mostró afectado en el video, hablando mucho del impacto que la decisión tenía en él, nunca manifestó preocupación por los verdaderos afectados: las personas que perdieron su empleo. Esto sirve como recordatorio de que la forma en que se comunica un recorte de personal debe tener un trato humano, ya que es la única vía de atenuar el impacto que una noticia así tiene en las personas.
Como era de esperarse, el golpe a la imagen de Better.com fue instantáneo, lo que obligó a Garg a emitir un comunicado en el que reconoció que usar Zoom para los despidos fue un error y que se sentía arrepentido.