“Pese a nuestra antigua capacidad de razonar, hoy estamos inundados de recordatorios de las falacias y disparates de nuestros semejantes. Tres cuartas partes de los estadounidenses creen al menos en un fenómeno que desafía las leyes de la ciencia. En los medios sociales, las fake news se difunden más lejos y más rápido que la verdad, y los humanos tienen más probabilidades de propagarlas que los bots”.
— Steven Pinker, en su libro Racionalidad
Una breve historia de falsedad noticiosa
Aunque fue en 2017 que el concepto fake news se transformó en la palabra del año del Diccionario Collins, la historia cuenta que fue Octavio, hijo adoptado de Julio César, quien esparció la noticia de que Marco Antonio estaba teniendo un romance con Cleopatra, para lograr el apoyo popular con el que ganaría la guerra civil en Roma. Para masificar el rumor, Octavio no tenía ni Facebook ni Twitter, así que se valió de monedas con la historia acuñada en ellas, las que se enviaron a todo el Imperio.
Dos mil años después, ha habido una explosión de noticias falsas a medida que se comparten ampliamente en las redes sociales sin que se verifiquen los hechos. Muchas de estas historias se basan en titulares de clickbait, llamativos y engañosos, diseñados para que la gente haga clic en los enlaces. Su propósito puede ser generar clics y dinero publicitario, pero también se puede utilizar para influir en la opinión pública con titulares que apelen a confirmar nuestras creencias o contrastar con ellas.
Cómo las fake news se esparcen
Las fake news aman el drama, casi tanto como las personas. Es así como las noticias falsas se propagan: usualmente las historias escandalosas están escritas y diseñadas para provocarnos ira, tristeza, sorpresa o shock. De acuerdo a la BBC, antes de compartir una noticia hay que tener en cuenta cuatro señales.
Ten cuidado con el “wooow”. La emoción alimenta las noticias falsas. Cuando ves algo que te hace sentir muy triste o muy feliz, revisa bien el contenido, porque es posible que esté jugando con tus emociones para obtener una reacción rápida y visceral.
Ten cuidado con las exageraciones. Palabras como “terrible”, “peor”, “asombroso” o “impactante” añaden dramatismo a una historia y nos dan ganas de hacer clic en ella. Muy efectivo.
Lucha contra el efecto de la verdad ilusoria. Cuanto más escuches o veas algo, más probabilidades tendrás de creer que es cierto, incluso si no lo es. Si una historia parece estar en todas partes, recuerda que eso no significa que sea real.
Revisa tu burbuja de filtro. Las redes sociales y los anuncios están diseñados para sugerir historias que coincidan con tus hábitos de navegación, intereses y opiniones, así que ten cuidado con las noticias falsas que suenan demasiado buenas para ser verdad.
Fake news en el presente real
Varios artículos recientes muestran la preocupación que existe por las fake news y el daño que pueden provocar. Una nota del New York Times revela cómo las noticias falsas ayudaron a empeorar la crisis fronteriza y migratoria entre Bielorrusia y Polonia, a la vez que ayudaron a ganar más dinero a los contrabandistas de migrantes provenientes de Asia Central.
Por otro lado, el gobierno de Corea del Sur está tratando de promulgar una ley que permita indemnizar a las víctimas de noticias falsas esparcidas por medios de comunicación. Sin embargo, esa “Ley Fake News” ha sido foco de amplias críticas, ya que se dice que atacaría la libertad de expresión.
Al otro lado del Pacífico, un estudio de un estudiante de Harvard realizado en India reveló que quienes participan en grupos de WhatsApp para discutir de política son menos propensos a creer en noticias falsas.
Falso, falso, falso: lo que ha pasado en las elecciones chilenas
No han sido pocas las fake news que se han propagado en estas elecciones presidenciales. A comienzos de octubre circuló una publicación que contenía la supuesta ficha médica de Gabriel Boric, la que resultó no ser verdadera: la imagen daba cuenta de una ficha de una clínica en Punta Arenas y de un tratamiento por adicción que era falso.
Por otro lado, José Antonio Kast fue vinculado a un supuesto audio del diputado Tomás Fuentes en el que decía que buscaba el fracaso del proceso constituyente. El parlamentario respondió que se trataba de un audio completamente falso, que respondía a la estrategia de un sector que no solo atentaba contra su imagen, sino que buscaba seguir engañando a los chilenos.
El 12 de noviembre, el diputado electo Gonzalo de la Carrera compartió una foto alterada en la que aparecía Boric enfrentándose a carabineros. Luego, dirigentes de Revolución Democrática compartieron una imagen donde aparecía el exministro de Salud Emilio Santelices apoyando a Boric, lo que fue desmentido. Finalmente, el Servel ha acusado ser víctima de noticias falsas que minan la credibilidad del sistema electoral, apuntando a distintos tipos de fraude que han sido constantemente desmentidos.
El futuro de las noticias falsas
Los videos solían ser una fuente de noticias bastante confiable, ya que no se pueden falsificar tan fácilmente como una fotografía o un titular. Sin embargo, la confiabilidad de las fuentes de video está ahora amenazada por los deepfakes: videos que usan software y aprendizaje automático para crear una versión digital de alguien, normalmente para poner la cara de una celebridad o un político en el cuerpo de otra persona.
De a poco comienzan a aparecer ejemplos en internet. Hace meses circuló uno donde se veía al actor Tom Cruise en TikTok, pero en realidad no era él; y hace dos semanas apareció un video de Greta Thunberg que tampoco era ella.